William Cárdenas - 201218583
Focault
empieza haciendo una descripción de la forma del poder. Es decir, empieza
observando los métodos de mantenimiento y creación del poder, los cuales son el
derecho y la verdad. Luego, enuncia el carácter histórico del estudio y
describe como a través de su obra un objetivo central ha sido la mirada a las
disciplinas y al poder. Y de ahí, nace una de las primeras preguntas
articuladoras del texto que es relativa al cuestionamiento de cómo a partir del
simple discurso de la verdad se pueden definir los limites del poder y del
derecho. Y a partir de este cuestionamiento empieza a surtir una
tesis al decir que, el discurso de la verdad no solo somete a que no podemos
ejercer poder si no es a través de la verdad sino que, de la verdad se surte la
ley, gesto por excelencia del poder.
Luego
el autor, empieza a hacer unas especificaciones acerca del recorrido histórico
y descriptivo que al principio del texto enseñó. La primera de ellas, es
exponer que el centro de todo el diseño del sistema jurídico desde el medioevo
se da en entorno al poder real. Y la segunda, es exhibir como la teoría del
derecho a partir del medioevo se ha organizado escencialmente en torno a la
soberanía y a la fijación de la legitimación del poder, y que esto se da a
partir del momento en el que se tiende a disolver “el derecho adquirido” de la
dominación y el debate se cambia hacia la observancia del derecho legitimo a la
soberanía y la obligación legal de la obediencia. Entonces, de esos puntos
surge su tesis principal, la cual enuncia que en vez de poner en el centro del
debate la soberanía y la obediencia se debería ponderar el problema de la
dominación y la sujeción que es lo que en esencia el derecho trasmite y hace
funcionar.
Entrado
ya en el debate grueso de su texto Focault empieza por hacer 5 precisiones
metodológicas. La primera de ellas, es acerca del análisis como tal del poder
el cual no debe verse desde el centro, sino desde sus bases y desde sus formas
acción. La segunda, es que es debido analizar el poder no desde su centro o su
detentador sino, desde los objetos o blancos del poder. La tercera, es que el
poder no puede ser analizado como algo estático o como algo que se ejerce desde
alguien y se ejecuta a alguien, sino como un fenómeno que circula y funciona en
cadena, o sea, el poder transita a través de los cuerpos. La cuarta de ellas,
es la especificación de que aunque el poder transita o circula esto no quiere
decir que este está bien repartido, o, que está democráticamente bien
distribuido, y de ahí, pone el ejemplo de la burguesía y desarrolla su teoría
acerca de esta. Y la quinta, es acerca de la capacidad de las ideologías en la
conformación del poder, y que a partir de esta capacidad el poder debe poner en
circulación el saber.
Y
por último, a explicar como el poder no es uno solo y no se ejerce de una sola
manera, a través de ejemplos como el de la extracción de tiempo y trabajo. A
través de esto, el autor llega a la cúspide de su texto cuando empieza a hablar de la disciplina, el autor logra
desarrollar su premisa acerca del sistema burgués y empieza a explicar lo que
el considera que es la normalización de la sociedad. En otras palabras, él
expone cómo desde el sistema de disciplinas, se logra configurar un sistema de
dominación separado del habitual que es el del derecho.
A modo de conclusión, es conveniente cerrar
con una cita del texto que resume de hecho el significado de la normalización,
y explica su ejemplo de la medicalización:
Las disciplinas son
portadoras de un discurso que no puede ser el del derecho. El discurso de la
disciplina es extraño al de la ley, de la regla como voluntad soberana. Las
disciplinas sostendrán un discurso que no será el de la regla jurídica derivada
de la soberanía, sino el de la regla natural, es decir, de la norma. Definirán
un código que no será el de la ley, sino el de la normalización.